Pues nada, ante todo pediros perdón si la calidad de las fotos o la entrada en general es un desastre, ya que esta es la primera vez que hago esto. Y no tengo excusa, pues no puedo alegar desconocimiento en mi descargo, ya que manejo ordenadores desde que, prácticamente, llegaron a España allá por principios de los ochenta. Pero esto del blog, la verdad, es que siempre me ha dado una pereza increíble.
salvo un pequeño detalle, ¡je!, estas no son las Peñas del Prado, así que seguimos con la vista la línea de los postes de la luz y logramos verlas de refilón.
Este resulta ser un largo disfrutón de IV, al que Rafa le añade una pequeña variante de salida de IV+ que nos deja a todos un buen sabor de boca. Aquí vemos a nuestra pequeña Diesel Optima, saliendo a la placa poco antes de llegar a la reunión:
El segundo largo (IV+), resulta ser un entretenido largo, muy largo, que tiene un poco de todo, adherencia, fisura, pequeños extraplomos, diedro, todo ello para rodear por la izquierda los techos que tenemos justo sobre nosotros. Aquí el diesel star, llegó a la reunión con los pistones resoplando, pero con la culata en perfectas condiciones para continuar, con el motor alegre.
Desde esta segunda reunión, se sale a derechas para, con un paso precioso de IV+ de los de antes, montarnos a una travesía que pronto se convierte en una cómoda vira que nos lleva a la reunión de "Sin aspiraciones a nada", justo bajo la placa de V+, generosamente protegida con parabolts. Solo añadir que, hasta aquí, lo único que encontramos en la pared, a parte de las reuniones (que siempre es de agradecer) fueron tres clavos en el segundo largo que tenían pinta de ser más viejos que yo. También, por si el tiempo se tuerce o las fuerzas o el tiempo no dan para más, desde aquí, por la derecha, se puede bajar de la pared sin demasiadas dificultades. Nosotros, como ya dije, nos decidimos por seguir por esta placa y probar la adherencia de esta estupenda caliza. La verdad es que el V+ tiene un par de pasitos que, yo creo que más por lo lavado que por otra cosa, parecen un poquito más y, si alguno pasa por allí y ve un manchurrón negro en la pared, que me perdone, pero es que me deje medio "neumático" en uno de los pasos. Nadie dirá que no apreté, ¡jó, es que llevaba los gatos recalentados!. La verdad es que no nos arrepentimos de nuestra decisión, la placa merece la pena y la maniobra para enlazar después con el diedro de la derecha aún más. En la placa:
El quinto largo, es muy largo, ojo a las cuerdas, va por un diedro facilón que guarda una sorpresa en su salida, en algunos croquis hemos visto que a este largo le dan de III+ en su conjunto, pero la graduación es la clásica y, el paso en concreto, hemos visto en otros croquis que le dan de V, pero, sea como sea, el paso es bonito y, colocándote bien, sale sin demasiada dificultad y se protege bien con un fisurero al que Liby parecía tener manía, porque le metió dos "leches" al pobre con el "saca fisureros" que salió del tirón. Del largo no tenemos fotos (dice Rafa que por correr), pero sí que le hicimos una a él, que ya se la tenía merecida el pobre.
El sexto largo sale rodeando un bloque empotrado en bavaresa (IV+ de clásica, es decir durito) que una vez superado y con tendencia a la izquierda nos lleva por terreno algo más fácil a una placa con los característicos canalizos de tubos de órgano de esta zona (III+, IV) hasta la única reunión que deberemos de montar en un generoso puente de roca y alguna fisurilla. Vista de la reunión:
El pueblo nos gustó mucho, pequeño y tranquilo, pero nos tuvimos que venir sin averigüar si el restaurante "Río Viejo" es tan bueno como dicen, ya que ni nos dieron de cenar cuando llegamos (era un poco tarde, las once y media), ni tampoco cuando bajamos de la montaña ya que se marchaban a casa (las nueve menos diez de la noche) porque no tenían pan. Bueno, quizás en otra ocasión. Tampoco pasa nada, nos fuímos del tirón hasta Benavente, donde Rafa conocía un sitio de carretera, ya en la A6, junto a una gasolinera (lástima no recordar el nombre) donde cenamos de vicio por diez euritos por cabeza. Total ochocientos kilómetros de carretera, una hora de caminata, cinco de montaña, seis de sueño y muchas, muchas ilusiones cumplidas una vez más. Y todo ello en poco más de veinticuatro horas. ¿Alguien da más?.
Bueno...bueno...bueno. La cordada de los carburantes...¡muy bien!, Enhorabuena por decidiros a crear unas páginas que ayúden a soñar...fomentar la empatía y comunicar las actividades.
ResponderEliminar¡Os tendré vigilados!.
Salúdos.
Carlos Gallego
Hey Carlos, me alegra mucho que te haya gustado. A ver si es verdad que en poco tiempo llenamos esto de relatos de nuevas aventuras.
ResponderEliminarUn abrazo,
Por cierto, y para hacer justicia donde tan bien nos dieron de cenar. El sitio se llama Hostal Alameda.
Muy ameno el relato. Y muy bonita la via elegida. El rapel volado esta a la derecha de la salida tirando por la cresta (es decir a la dcha. de la via "Senda Vertical". Yo no encontre el 2º rapel y tuve que rapelar 60 m, casi todo volado, con filigranas pendulares hasta una canal de destrepe.
ResponderEliminarHasta pronto.
Luisfer
El que nosotros hicimos la verdad es que es muy cómodo. Un primer tramo más corto hasta una repisa y de allí, de las chapas que se ven en la foto hasta la derecha de la canal que comentas un poco más arriba. Para encontrarlo no hay pérdida. Te situas en la cumbre, mirando al valle donde dejamos el coche, unos diez metros a nuestra derecha, unos diez metros más abajo después de un fácil destrepe. Hay un cáncamo gordo y un puente de roca.
ResponderEliminarHasta pronto Luisfer.